domingo, 4 de diciembre de 2011

Qué si...

Y te podrá sonar tonto, pero es sólo una teoría mía.
¿Qué si me hubieses dejado estar contigo esa última noche?
Sólo para poder llorar hasta secarme los ojos, hasta desbordar la tristeza, hasta que ya no quedara nada. Entonces a la siguiente mañana podría haberme marchado sin más lágrimas.
Porque a la fecha aún me lloro el pasado y el presente. Y no quiero volver.

1 comentario:

Isabella Salinas dijo...

Si te sirve de consuelo creo que a dia de hoy hubieras derramado las mismas lágrimas, te lo dice una que ha pasado por una situacion parecida.

Buen blog, y mejores palabras... Aquí te dejo mi huella ^.*

¡Un besote!