"Mi realidad no será verdad absoluta, será cierta en todos sus detalles y no podrás entenderla nunca a como la siento en mi piel, tan real." | "Leer tu blog es como leer una ventana de recuerdos, como una jovencita se aferra a la mano de su madre al entrar al primer día de clases."
domingo, 18 de octubre de 2015
Como una extraña forastera
sábado, 17 de octubre de 2015
No se lea con la ilusión de encontrar un texto maduro o comprometido
miércoles, 13 de mayo de 2015
Irene
viernes, 6 de marzo de 2015
Mujeres nuevas.
y cumplen en ella
un sinfín de promesas.
con su indomable corazón
jueves, 22 de enero de 2015
Hilos y lana
Marta tiene nueve años. Dice haberlos cumplido ahorita, asegura que hoy no, pero tampoco fue este mes. O quién sabe. En su mueca sólo me confía el ahorita.
Ella tiene el cabello lacio y ojos azabaches que le combinan. Pequeños, inciertos, curiosos. Lleva la piel tostada, besada por fuego, moldeada del barro y pintada de achiote.
Marta hace marchar a un par de cebras y leones. Juega con los gatos pardos, con las ranas y los monos por igual. También cuida de tres aves coloridas. Y hasta el frente dirige a su elefante blanco, acompañado de jirafas por los costados.
Le pedí a la peregrina me acompañase a merendar, pues le he contemplado despacio la mirada. Y es que su diario deambular me ha parecido ser largo. Aunque caminar no es problema para Marta, que pareciera andar con el corazón en los pies, haciendo a la tierra palpitar bajo de ellos.
La pequeña domadora también es maga. En el encuentro me reveló un truco al bajar la guardia. Lo escondió, entre sus manos, y tras su sonrisa el chocolate desapareció por completo.
Es poco el descanso que se ha tomado; bajita e implacable, no se da a las nimiedades. A la despedida, qué brillante luz me ha dejado en los ojos. Qué gracia lleva en su rostro, donde sus mejillas visten un rocío de canela.
martes, 20 de enero de 2015
Húmedo
anudada y enmarañada en las alturas,
cansada de tu escaza figura.
De forma discreta, con las cortinas abajo,
como ya hace tiempo no lo hacía,
recordé el trazo de tu lengua, de tus dedos.
Mi boca marchita, con susurros
hilaba tu nombre... y reflorecía.
Cada pliegue, cada cima calada
se engalanó de un rojizo cosquillear.
Extensa, toda grandiosa, ligera,
y el hervor, ¡shhh!... me hice muda.
Entonces me sentí despertar
de un buen soñar, con las manos vacías.
miércoles, 5 de noviembre de 2014
Contienda.
e insensible de su locura.
O ante la rabia incontenible
del universo a la ofensiva.
Ximena, ¿le besarías equivocadamente?
Hibernarías / tal vez /
en aquel kiosko,
no sólo el capricho
que los ojos suyos te provocaron.
Tartamudeabas entonces,
con el whisky agitándose entre tus manos.
Zozobra en tu corazón,
aleteando con resistencia,
por dirigir los pasos
a una guerra inexcusable.
Clamabas jaculatorias,
plegarias confusas.
¿Sabrás después / Ximena /
vestir de silencio
el yelmo y tu yugo?
miércoles, 19 de febrero de 2014
A una muñeca que por rota, se siente fea.
o listones entrelace a sus cabellos,
aunque de carmesí se cubra los labios,
mas la piel se embriague de perfume
Cuando las mejillas se le vuelvan lívidas
y ya no ventilen las vergüenzas,
ni adviertan las gentiles cortesías
de los galantes caballeros
Aun de las noches desadvierta el frío,
la brisa desvista sus ventanas despejadas,
pero las caricias del aire no le sepan a nada
y mucho menos procure las virtudes del tacto
Si ha de confiar su valor a las complacencias,
/atienda que/ por ser perlas, amatistas o esmeraldas
las que adornen la estrechura de sus brazos
no será su esencia quien se ostente sino la mera apariencia
/Con el tiempo/ hallará marchito su reflejo ante el espejo,
el discurso demenciado, las coplas enmudecidas,
las manos entorpecidas, arrugadas,
y el cariño mustio, avejentado
Ya nada ha de embellecer la suya estancia,
si para usted no existe ardorosa estrella
que suficiente sea /ni por ser la más fulgorosa/
para cobijarle el corazón agónico y abatido
Porque en sus ojos no se dilucide
ni la más mínima centella,
y la candidez en la mirada propia
aprecie rota, olvidada, prescrita
Alerta sosténgase en la vigilia /entonces/,
al instante en que la falsedad acaezca
sin reparo ni retiro,
pues veráse en un apremio, un socorro
Si desprecia que lo roto se repara /muñeca fea/
como de la realidad, se olvidan unos la franqueza,
procure el recuerdo tangible y valioso /que le sirva de consejo/:
no existe remedo, mentira ni cuento provechoso
Descoloque toda máscara del rostro /muñeca rota/
para desdibujarse la sonrisa tergiversada
que por guardar las apariencias ajenas
ha vuelto de su alma, la morada de lo torcido
martes, 17 de diciembre de 2013
Una golondrina no hace el verano.
El comienzo o el final;
no es que estén de más.
Sin embargo no lo es todo. No es lo mejor;
sólo parte de la historia.
Porque aprendo a crecer en la paciencia, ser paciente para saber esperar la realización de los planes, la que me tengo estando juntos, en la paciencia hacia los momentos que no son precisamente los mejores que has tenido, pero no del todo malos. Me hacen cuestionarme cosas importantes.
Haces que le de cabida a la duda en mis acciones más automáticas, cotidianas; me haces querer partir a la rutina de la que me he aferrado por comodidad.
Me permito sentirme ajena, extrañarme de mí misma; extrañarte a ti -en la nostálgica ausencia de tus brazos cobijando mis temblores nocturnos-.
Agitarme el sueño o facilitarme el descanso, ambas a tu disposición, a la expectativa de ti.
Y a veces me entrego a los arrebatos -me lanzo a acariciar tu boca en un intento por desquitar mis ganas retenidas en la atenta escucha- aunque la conversación que me deleita se vea interrumpida, por ese chasquido ridículo, poco incómodo y dulzón entre tus labios y los míos.
Hipnotizada por tu andar calmo, por la fuerza de tus abrazos, lo profundo de tus charlas y lo simplón que se puede tornar tu sentido del humor. Me fascinas en la sencillez y lo complejo.
De pronto recordé, desprendiéndome del lamento que me producen las despedidas, que lo bello no muere en la noche ni despierta al amanecer de cada día. Es en la longitud del tiempo, en el proceso de estarlo viviendo y la eternidad de las remembranzas.
lunes, 18 de noviembre de 2013
sábado, 28 de septiembre de 2013
Si lo prefieres.
cuando las voces te parezcan ruidosas,
si las canciones te mastican el corazón
y nada te parece una caricia
mas que el poder desaparecer en la ausencia del sonido.
jueves, 26 de septiembre de 2013
Permítame.
Deja cobijarte del frío en tus ojos
y beberme tus lagunas amargas,
no inundes más tus sábanas.
Soplarte la sombra que te hacen las pestañas,
sostenerte los párpados dormidos que te acompañan la mirada
y suavizarte a besos las ojeras opacadas.
sábado, 7 de septiembre de 2013
Sinsentidos 3J5OU.
Las palabras sobran, las miradas duelen, la lluvia cae y en medio de la noche no se dice nada.
No se escucha el estruendo de un beso desgarrado -con afecto- de la boca del otro.
Las manos no se buscan, las caricias no se pasean entre los vértices del cuerpo ajeno, el aire no parece revuelto.
No hay quimeras para soñar ni aliento alguno que impulse al vuelo.
domingo, 7 de julio de 2013
Algo pesa aquí en el pecho.
sábado, 6 de julio de 2013
Extenuaciones de media noche.
Siéntome enamorada de una nostalgia peligrosa, por algo que no ha sido nunca y sin embargo me permito extrañar con inmensas fuerzas.
¿Qué tan malo puede llegar a ser? Si ya nada resulta oportuno, los intentos torpes son eso, sólo fracasos.
Hoy tengo ganas de mandarlo todo al carajo, sin explicar. Sin sentir, porque tampoco quiero pensar las cosas.
¿Con qué sentido? Si ya no creo en ti.
Ni en mí.
No tengo expectativas de mí.
Para ti.
martes, 18 de junio de 2013
viernes, 7 de junio de 2013
From way up there, you and I, you and I.
—Se niñero de mis hijos.
—Con una condición.
—¿Cuál?
—Que también sean los míos.
domingo, 19 de mayo de 2013
Improvisaciones.
lunes, 8 de abril de 2013
Caminando contigo.
Me encuentro intentando lanzarle mordidas al aire, intentando diluir los ladridos coléricos que sólo le suman peso a mi libertad, intentando no hacer caso de las palabras que duelen.
Voy a regalar sonrisas amables,
abrazos espontáneos,
a beber café en el centro,
a viajar a lugares que no haya visitado,
charlar con extraños en las plazas,
a comprar libros de autores poco conocidos,
escuchar canciones que no hayan sido aún compuestas,
a descomponer el tiempo, entre tus brazos,
a besar despacio, sin soltar tu mano,
y construir murallas que atraviesen mundos en silencio.
sábado, 6 de abril de 2013
Vuelvo a nacer en el horizonte de tus ojos.
susurrándome cuentos de amor.
Canciones que narraban la ternura de unos besos
perdidos en la marea alta, sobre la arena,
en aquella playa lejana.
Caminante curioso, te extraviaste una y cien veces
en los alargados surcos de mi espalda
y al pasear tus dedos sobre ese sendero
me reinventabas.
Tus besos, la tinta que pintó palabras intangibles en mi piel,
como si fuera ésta un libro vacío,
páginas blancas siendo colmadas por ti.



