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sábado, 17 de octubre de 2015

No se lea con la ilusión de encontrar un texto maduro o comprometido

Pasa que me he perdido el teléfono móvil y al llamar me envía al buzón de voz. Permanezco así, irritada y furiosa, sin saber si alguien lo ha tomado del baño de la plaza que frecuenté, luego de salir del salón de belleza donde recibí un muy mal servicio, por cierto. Con toda la mala fortuna del evento, llego a casa y soy bien recibida por los tres perros. Sin embargo, al alimentarlos, choco el platón contra la mesita de la sala y todas las croquetas salen disparadas hacia el suelo, esparciéndose como estrellas en el firmamento.
Y fue el colmo, absurdo y ridículo.

Y después, me pregunto... ¿qué tanto dejo de mí en abandono? Mis frustraciones, mi coraje del momento, por aquella pérdida material, pero que me duele; por aquellas memorias gráficas que guardaba en ese pedazo de metal y plástico, por las notas de todos los libros o películas o canciones o autores que deseaba buscar posteriormente, por los números teléfonicos de otros quienes me significaban algún nexo importante. 

¿Qué tanto comienzo a ignorar de esto? 
Si lo único que deseo por ahora
es que él llegue pronto a casa
para llevarlo a la alcoba
y cojer como animales.
 
 

martes, 17 de diciembre de 2013

Una golondrina no hace el verano.

El comienzo o el final;
no es que estén de más.
Sin embargo no lo es todo. No es lo mejor;
sólo parte de la historia.

Porque aprendo a crecer en la paciencia, ser paciente para saber esperar la realización de los planes, la que me tengo estando juntos, en la paciencia hacia los momentos que no son precisamente los mejores que has tenido, pero no del todo malos. Me hacen cuestionarme cosas importantes.
Haces que le de cabida a la duda en mis acciones más automáticas, cotidianas; me haces querer partir a la rutina de la que me he aferrado por comodidad.
Me permito sentirme ajena, extrañarme de mí misma; extrañarte a ti -en la nostálgica ausencia de tus brazos cobijando mis temblores nocturnos-.
Agitarme el sueño o facilitarme el descanso, ambas a tu disposición, a la expectativa de ti.
Y a veces me entrego a los arrebatos -me lanzo a acariciar tu boca en un intento por desquitar mis ganas retenidas en la atenta escucha- aunque la conversación que me deleita se vea interrumpida, por ese chasquido ridículo, poco incómodo y dulzón entre tus labios y los míos.
Hipnotizada por tu andar calmo, por la fuerza de tus abrazos, lo profundo de tus charlas y lo simplón que se puede tornar tu sentido del humor. Me fascinas en la sencillez y lo complejo.

De pronto recordé, desprendiéndome del lamento que me producen las despedidas, que lo bello no muere en la noche ni despierta al amanecer de cada día. Es en la longitud del tiempo, en el proceso de estarlo viviendo y la eternidad de las remembranzas.

sábado, 28 de septiembre de 2013

Si lo prefieres.

Prometo ser silenciosa
cuando las voces te parezcan ruidosas,
si las canciones te mastican el corazón
y nada te parece una caricia
mas que el poder desaparecer en la ausencia del sonido.

jueves, 26 de septiembre de 2013

Permítame.

Deja cobijarte del frío en tus ojos
y beberme tus lagunas amargas,
no inundes más tus sábanas.

Soplarte la sombra que te hacen las pestañas,
sostenerte los párpados dormidos que te acompañan la mirada
y suavizarte a besos las ojeras opacadas.

domingo, 7 de julio de 2013

Algo pesa aquí en el pecho.

No pretendo hacerte sentir mal.
No busco hacerte daño.
Aún si me siento herida, de alguna manera que no entiendo muy bien.


Sólo no te despidas por costumbre, con un te quiero.

lunes, 8 de abril de 2013

Caminando contigo.

Estoy aprendiendo a abrazar lo absurdo de la vida, queriendo ser auténticamente ridícula.
Me encuentro intentando lanzarle mordidas al aire, intentando diluir los ladridos coléricos que sólo le suman peso a mi libertad, intentando no hacer caso de las palabras que duelen.

Voy a regalar sonrisas amables,
abrazos espontáneos,
a beber café en el centro,
a viajar a lugares que no haya visitado,
charlar con extraños en las plazas,
a comprar libros de autores poco conocidos,
escuchar canciones que no hayan sido aún compuestas,
a descomponer el tiempo, entre tus brazos,
a besar despacio, sin soltar tu mano,
y construir murallas que atraviesen mundos en silencio.

domingo, 31 de marzo de 2013

Tus manos, benditas tus manos.

Así corren las certezas,
entre tus labios y los míos.
De los besos que nos dimos
brotan suave ríos de esperanza.

Todas las ciudades me reciben con frío y rostros conocidos,
y de otras me despiden las miradas nostálgicas de quienes bien me aman.

Tuve una semana emotivamente intensa.
Verdaderamente ya es tiempo de dar gracias, respirar y volver.

domingo, 3 de marzo de 2013

Silencios desesperados.

Quiero detenerme a observar el paisaje, a respirar esa luz, pero el mundo me azota relojes contra el corazón que ya desganado se entrega a los torbellinos gritados de aquellos grandes perros negros.
Me contienen las paredes ladrando tristes y amargas notas hambrientas, sedientas, muertas.

miércoles, 20 de febrero de 2013

Dos segundos.

A kilómetros de ti. En un lugar que te sería difícil encontrarme.
Con la cintura cautiva en manos de otro, con los labios mojados.
Indeterminada, a la expectativa de sus intenciones que ya me permitía intuir.
Con tu nombre atorado en la garganta y el suyo desbordándose fuera de mi control.
Dos segundos. Nublé la memoria de tus fotografías por dos segundos. A él le bastaron.
Ya lo deseaba, cariño. En ese instante.
En su beso reconocí mis labios. Por sólo dos segundos.
Intentando hacer espacio entre los rostros, fue mi escudo el peso de ti.
Tú de significar compromiso, un antónimo giraste a ser.
Eras intangible, eras sólo aire. Distancia.
Con su ruego me vi tentada a romperme. Peligro.
Mi nombre en voz de otro hombre. Me quebró la voluntad.
Yo con él. Decadencia.
Dos segundos.

Me soñé despierta.

miércoles, 24 de octubre de 2012

Ontología de un breve enredo.



Tengo confianza en que eres tú el oído atento que necesito, el tono cálido que me hace falta, el silencio sabio que no poseo, que eres real.
Tengo esperanza en que estar perdido sólo es el medio para encontrarme, que la locura es la fuente más clara de libertad. 
Tengo miedo de evadir a la duda, porque si no me dejara abrazar por el caos no conocería jamás lo abrumador y maravilloso de crear. 
Tengo fe en la amabilidad de aquellos extraños que se atreven a desgarrar el egoísmo y se comparten a través de una mirada, una sonrisa.
Tengo la infinidad de un deseo que no es promesa, porque esas son como el mañana que se posterga cada noche y jamás llega.
Tengo la certeza de no ser finita sino eterna, constante, porque me lo has dicho tú, porque en ti algo se conmueve y existes.
Y existo.

viernes, 5 de octubre de 2012

No todas las ausencias son sufribles.

No entiendo qué pasa. Todo parecía ir muy bien, tanto que se sentía extraño, me sentía fuera de mí.
Y no sé por qué has venido a dolerme esta noche, disfrazado de notas musicales, de filosas melodías. Eres una voz ahogada que ya no sé reconocer.
Supongo que me has pasado ya a otro plano menos importante en tu vida, que ya no soy parte de tu dibujada monotonía.
¿Cómo va todo? Imagino que has de estar ocupado en muchos proyectos nuevos y seguro tienes más tiempo para ocuparte de ti mismo.
El tiempo se me ha pasado muy lento; un mes se volvió eterno. ¿Has dejado de extrañar mi compañía? ¿Te has dado cuenta de mi ausencia? ¿Dejarme ir, lo has hecho ya?
Tendrías que haberlo notado; que existen personas dispensables, que hay nombres que se borran con el tiempo, que las caricias son finitas y de tantos recuerdos perdidos no se rescata nada importante.

domingo, 15 de julio de 2012

Desaventuranzas.

Esperando que nos baste media botella, te beso en la frente y me lanzo al vacío de tu boca.

Necesito de tus brazos, del calor de tu piel, sentir que alguno de los dos aún respira y vive por el otro.
Mientras retoco la sonrisa fingida, me humedezco los labios y te hago pensar que todo va bien, que estamos bien.
Siento mis piernas ansiosas, ya no tengo un lugar seguro a donde correr. Mis paredes filtrando tu aroma, ya no es la misma casa que me vio llegar deseosa, anhelando ser feliz. Sin embargo, es la misma casa que me permitía derrumbarme en el sofá de la sala, en lo oscuro de mi habitación. La misma que me ha visto llorar varias noches, que me sostendrá en el futuro. 
Me cansé del murmurar de esta ciudad, de las voces, del ruido en la madrugada.

Tengo miedo y no lo sabes. No lo sabrás. No te diré.
Me estoy ahogando en mi silencio y en las emociones tan bajas que me nublan la razón.

Es tu rostro cual fotografía olvidada, con las esquinas quemadas en un falso intento de borrarte.
Fuiste mi más dulce infierno, aún lo eres.
No sabes cuánto deseo que no lo seas más en un futuro.

viernes, 15 de junio de 2012

Te respondo luego.

Y aún no te he dicho que sí porque odio lo frágil de las promesas. No es que no crea que tus intenciones de tomarme como la única, tu compañera, tuya y de nadie más, sean parte del juego. Es que lo que podría tornarse en herida sería mi respuesta, por este momento.
Y procuro no imaginar a nuestros hijos porque me dolería nunca conocerlos. Pero estaría mintiendo si dijera que no he imaginado esa mañana despertando a tu lado, sacudiéndome el sueño por volverte realidad.
No me aferro a tu mano porque estoy consciente de mis ganas de correr. ¿Podrías tú correr a mi lado, sin sujetarme ni detenerme, correr a ningún lugar y descansar a momentos? No contestes, yo sé que sí.
Soy yo quien tiene miedo de no saber cómo quedarme. Y no quiero inventarme un castillo para que en la espuma se disuelva la arena.
Estoy intentando evitarte la molestia de no creer en mis palabras, a veces se me escapan algunas de más que tienen validez ahora, pero no sé qué pasará después. ¿Lo sabes tú?
Confía en ti y en lo que sientes, amor. Sólo así tendré algo real de lo cual fiarme. Así la distancia dejará de ser un monstruo temible e hiriente, pues para tus motivos no interesa asegurarme en un presente sino saberme contigo en algún futuro.


(Click a la fotografía superior para escuchar/ver el video de Til Kingdom Come - Coldplay)

domingo, 22 de abril de 2012

Te guardo una sonrisa sincera...para después.

El "nos" se ha perdido para ser sólo "otros".
Así que no te extrañes de lo insípido de nuestras charlas tan breves.

Me verás intentando aparentar que todo está bien, que nada ha cambiado.
Vestida de apariencias distintas, bailando con una máscara para que no mires más mi rostro.

Porque si un día te apareces mientras yo esté llorando y  te atreves a preguntar en tu ignorancia un ¿cómo te va?, te diré que me va bien.

Igual y no te mereces esta indiferencia.
Igual y no me importa si estoy siendo injusta.

Es que te siento diferente desde ese momento.
Ya no puedo leerte con la misma ternura que alguna vez me evocaste.

Y me duele saber que escuchas mis canciones pensando en ella.

domingo, 11 de marzo de 2012

Los relámpagos atravesaron los cielos.

¿Por qué seguir hablándole a la pared? Esa que se llama como tú y que tiene tu misma cara.
Ya fue pintada de blanco, ya nada queda sobre ella. Ni los huecos, ni los dibujos, ni las letras que compusimos juntos.
Estás aquí, pero no eres mío. Estás para mí, pero no por mí.
¿Qué si pudieras volver a quererme? ¿Lo harías una vez más?
Si ya no somos los mismos.
¿Por qué no te atreves a descubrirme completa?
Jamás terminamos de conquistarnos.
¿Qué si nos amamos de nuevo, a consciencia?
Si nos salvamos a medias y las mitades no son un entero, con entereza te digo que no tenemos nada más que perder.
Yo sigo aquí, sentada en la misma banqueta y bajo la lluvia que acaricia ligera mis mejillas saladas.
Me someto a lo que creo saber, me pierdo entre lo que pienso querer.
Creo que lo nuestro es pasado y que tú a mi lado no tienes futuro.
Creo que todo estará bien entre los dos.
Pienso que quiero saberte sincero y que regreses buscando más de mí.
Quiero otra oportunidad para crecer de tu mano.
¿Cómo saber si estos meses han sido suficientes para los dos?
¿En qué parte del cielo encontramos la respuesta?
¿Cuánto habremos caminado sin siquiera voltear a mirarnos, que todo lo nuestro ya no lo es?
Acompáñame una vez más, pues te extraño.
Mi costado está desnudo sin ti y me siento sola.

viernes, 9 de marzo de 2012

La calma después de la tempestad.

Los mares no se guardan lo bravo ni su fuerza se encadena al miedo.
Tu voz como un maremoto, tus manos frías como un abismo recurrente.
Lo estridente de tu aroma mezclado con el vapor de mi boca, ¿en qué océanos tan letales me encuentro sumergida?
Atrapada en el vórtice de un remolino.
Si he de varar en la costa de tu playa, déjame caminar a la orilla de ti, que mis pies se vistan de tu espuma marina, blanco suspiro.

miércoles, 7 de marzo de 2012

El amor de mi vida tan breve.

¿Qué es esto que me mata por dentro tan lento?
Aunque fuese pasajero, no dejo de aprenderte cada vez que te veo.
Aquí me tienes escribiéndole al aire, derrochando lamentos, inventándome nuevos sentidos porque no termino de abarcarte.
He intentado acostumbrarme a estar conmigo sin ti, pero aún no termino.
Concluimos algo juntos y tal parece que en mí hay otras cosas sin final escrito.
Sólo no te alejes, porque me perdería en el camino. Sólo no sueltes mi mano, aunque tu sendero ya no se dibuje junto al mío.

martes, 28 de febrero de 2012

Fuimos para ya no ser.

Que si nunca fui tu musa, sabes, ya no importa.
Tomaste mi mano y la llevaste a tu pecho, y del mío, hiciste lo que quisiste.
Un palpitar que se asfixió en lo húmedo de aquellos besos que no tenían tan claro si deseaban huir y morir antes de haber probado las mieles prohibidas de una piel que a gritos suplicaba reencontrarse con tus labios.
Nos doblegamos ante lo oscuro de la habitación tuya, nos desconectamos de razones, de miedos pasados. Porque ya no se respiraban los dolores de una despedida.
Somos aire y no suspiros exhalados.
Me dejé inundar por tus dudas, tan seductoras como la promesa escondida dentro de tu boca.
Hombre de espíritu vehemente, con tus silencios me mataste lento.
El frenesí sublimado cuando me conocieron tus dedos, ése que al tenerme entre tus brazos se evaporó despacio.
Nos colmamos las esquinas, todas ellas se desdoblaron al probarte el cuerpo todo que latía suplicando el final jamás escrito de una historia abandonada.

domingo, 8 de enero de 2012

Las luces lo vuelven todo opaco.

¿Cómo ordenar las cosas que duelen dentro y sacar lo que es basura si no puedo desentenderme de este masoquismo que me enferma los sentimientos?

¿Cómo reafirmar la existencia de un yo falto de remordimientos por escupir sin culpa el veneno que tanto guardo en mis palabras, en mis suposiciones, en mis pensamientos?

Tantas puertas abiertas frente a mí y a mis costados, tantas manos extendidas, tantos nuevos caminos y fotografías aún sin revelarse; disfrutar en permanencia lo bello de una agonía pasada ya parece absurdo y redunda en lo bajo de la necedad mía.

¿A qué le tengo tanto miedo? Es la luz que podría dejarme ciega, porque ya caminé mucho tiempo entre sombras y no quiero perderme entre tanta claridad.

miércoles, 4 de enero de 2012

Soy pasado.

Llegará el momento en el que le compartirás las mismas canciones que compartiste conmigo, sino es que ya lo has hecho. Esas canciones que fueron nuestras ya no serán, las cargarás de nuevos sentidos y lo harás junto a alguien que no tendrá mi aroma, ni mi sonrisa, ni mi ojos.

Pasarás tu música, el sonido a través de los auriculares; mi nombre no resonará al compás de las mismas melodías.
Aquello que sentías al escuchar esas canciones no será lo mismo.

Mi recuerdo ya no será, se habrá vaciado en el olvido.
Me he ido por la tangente de tu vida y no por gusto, pero por elección, aunque al final eso no interesa.

Dichoso tú que no te moldeaste a mí, ni adoptaste algunos de mis gustos. Será más fácil, entonces, borrarme de todo lo tuyo. Bien que en lo tuyo tal vez yo nunca estuve de lleno.
Sólo una fecha más se volverán los días en que celebrábamos el estar juntos, la existencia de un nosotros ahora extinto.
Un fin de semana perdido, uno más, el que pasamos abrazados en el sofá acostados, comiendo pizza barata y viendo un par de tus películas favoritas, y de nuevo, escuchando tu música.

¿Lo ves? Que todo lo mío era lo tuyo. No obstante lo que es tuyo jamás podría ser mío.
Qué tonta, qué entregada; que son sinónimos cuando nos quitamos de rodeos innecesarios.

Ámala bien, a ver si algo aprendido te llevaste de todo lo vivido conmigo. Aún si no hubieras querido, pasé. No obstante, me sigo preguntando quién le pasó a quién. Porque pasé, pero no sé si te pasé yo a ti o sólo tú a mí, ¿acaso sucedimos juntos, a la vez?

Vanalidades, ¿qué hay de fatalista en ellas, sino lo que yo sea capaz de inventarme al respecto?

Atesórala, desvívete por ella, si es que te sientes amado por igual.
Ay, de los besos que les llenen el alma, les colmen las esquinas de sus cuerpos que a escondidas vuelven un secreto; que no sufran el hambre de un mal amor.

Sucédele, en un suspiro, y no por fugaz sino por profundo. Sucedan juntos y existan, tomados de las manos, porque podría ser un puñado de amor o coincidencia el que sea compasivo y permisivo con su amor.