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sábado, 17 de octubre de 2015

No se lea con la ilusión de encontrar un texto maduro o comprometido

Pasa que me he perdido el teléfono móvil y al llamar me envía al buzón de voz. Permanezco así, irritada y furiosa, sin saber si alguien lo ha tomado del baño de la plaza que frecuenté, luego de salir del salón de belleza donde recibí un muy mal servicio, por cierto. Con toda la mala fortuna del evento, llego a casa y soy bien recibida por los tres perros. Sin embargo, al alimentarlos, choco el platón contra la mesita de la sala y todas las croquetas salen disparadas hacia el suelo, esparciéndose como estrellas en el firmamento.
Y fue el colmo, absurdo y ridículo.

Y después, me pregunto... ¿qué tanto dejo de mí en abandono? Mis frustraciones, mi coraje del momento, por aquella pérdida material, pero que me duele; por aquellas memorias gráficas que guardaba en ese pedazo de metal y plástico, por las notas de todos los libros o películas o canciones o autores que deseaba buscar posteriormente, por los números teléfonicos de otros quienes me significaban algún nexo importante. 

¿Qué tanto comienzo a ignorar de esto? 
Si lo único que deseo por ahora
es que él llegue pronto a casa
para llevarlo a la alcoba
y cojer como animales.
 
 

sábado, 7 de septiembre de 2013

Sinsentidos 3J5OU.

¿Qué es aquello que a uno le acecha cuando no existe la incertidumbre?
Las palabras sobran, las miradas duelen, la lluvia cae y en medio de la noche no se dice nada.
No se escucha el estruendo de un beso desgarrado -con afecto- de la boca del otro.
Las manos no se buscan, las caricias no se pasean entre los vértices del cuerpo ajeno, el aire no parece revuelto.
No hay quimeras para soñar ni aliento alguno que impulse al vuelo.

sábado, 6 de julio de 2013

Extenuaciones de media noche.

Porque apenas ayer sentía amarte con locura, recuerdo que nada es estable.
Siéntome enamorada de una nostalgia peligrosa, por algo que no ha sido nunca y sin embargo me permito extrañar con inmensas fuerzas.
¿Qué tan malo puede llegar a ser? Si ya nada resulta oportuno, los intentos torpes son eso, sólo fracasos.
Hoy tengo ganas de mandarlo todo al carajo, sin explicar. Sin sentir, porque tampoco quiero pensar las cosas.
¿Con qué sentido? Si ya no creo en ti.
Ni en mí.
No tengo expectativas de mí.
Para ti.


miércoles, 24 de octubre de 2012

Ontología de un breve enredo.



Tengo confianza en que eres tú el oído atento que necesito, el tono cálido que me hace falta, el silencio sabio que no poseo, que eres real.
Tengo esperanza en que estar perdido sólo es el medio para encontrarme, que la locura es la fuente más clara de libertad. 
Tengo miedo de evadir a la duda, porque si no me dejara abrazar por el caos no conocería jamás lo abrumador y maravilloso de crear. 
Tengo fe en la amabilidad de aquellos extraños que se atreven a desgarrar el egoísmo y se comparten a través de una mirada, una sonrisa.
Tengo la infinidad de un deseo que no es promesa, porque esas son como el mañana que se posterga cada noche y jamás llega.
Tengo la certeza de no ser finita sino eterna, constante, porque me lo has dicho tú, porque en ti algo se conmueve y existes.
Y existo.

domingo, 15 de julio de 2012

Desaventuranzas.

Esperando que nos baste media botella, te beso en la frente y me lanzo al vacío de tu boca.

Necesito de tus brazos, del calor de tu piel, sentir que alguno de los dos aún respira y vive por el otro.
Mientras retoco la sonrisa fingida, me humedezco los labios y te hago pensar que todo va bien, que estamos bien.
Siento mis piernas ansiosas, ya no tengo un lugar seguro a donde correr. Mis paredes filtrando tu aroma, ya no es la misma casa que me vio llegar deseosa, anhelando ser feliz. Sin embargo, es la misma casa que me permitía derrumbarme en el sofá de la sala, en lo oscuro de mi habitación. La misma que me ha visto llorar varias noches, que me sostendrá en el futuro. 
Me cansé del murmurar de esta ciudad, de las voces, del ruido en la madrugada.

Tengo miedo y no lo sabes. No lo sabrás. No te diré.
Me estoy ahogando en mi silencio y en las emociones tan bajas que me nublan la razón.

Es tu rostro cual fotografía olvidada, con las esquinas quemadas en un falso intento de borrarte.
Fuiste mi más dulce infierno, aún lo eres.
No sabes cuánto deseo que no lo seas más en un futuro.

sábado, 12 de mayo de 2012

No espero que entiendas.

No te voy a usar para cumplir mis caprichos.
No te voy a buscar por mis deseos egoístas.

Te extraño.

¿Y por qué no puede llegar alguien más que te tenga cerca, que sí pueda abrazarte y quererte como lo mereces, ahí, en tu lugar, alguien a quien tú también puedas querer?
¿Por qué no puedo ser yo?

Son sólo ideas dispersas, porque no tengo nada en concreto para decirte.

No planeaba llorar esta noche.
No puedo dormir, quiero escucharte cantarme algo e imaginar que podemos tocarnos los labios.

jueves, 15 de diciembre de 2011

Un pedacito de mí.

Estoy de vuelta en casa.
Ya son vacaciones y hace un par de días retorné a mi hogar en Tabasco, pues estudio en el estado de Puebla.

Revisando unas cuantas cosas arrumbadas en mi habitación, encontré una pequeña libretita que para mi sorpresa contenía unos cuantos escritos de hace mucho, al parecer de inicios de mi secundaria -la verdad es que no estoy segura de cuándo los escribí-.
Me gustaría compartirles uno de los textos breves y bastante simples que encontré por allí.

Realmente no lo considero un buen texto, es bastante suelto y burdo a decir verdad. Una disculpa por ello; no tengo ni la más mínima idea de qué edad tenía cuando lo escribí, probablemente no sabía ni lo que decía, a esa edad no me había enamorado ni una sola vez, eso es seguro.




El amor no es sólo una atracción de ser a ser.
Es sentir, es saber.
Es dar un todo por esa persona.

Hay personas que ven la belleza en unos ojos azules, claros e hipnotizantes.
Otros en unos verdes, transparentes como el agua, sinceros.
Otros en unos miel, dulces y cariñosos. En marrones y cafés.
O en unos oscuros azabache como el cielo nocturno, brillantes como una estrella del mismo cielo.

Ven la pasión en una piel clara, tersa. En pieles morenas, seductoras y atrayentes; en pieles obscuras llenas de color, gratas texturas, agradables.

Huelen el deseo en cabellos lacios como caricias del propio viento, en ondas suaves como las mismas olas del mar, en chinos potentes como un huracán; a la vez, todos sinceros y de formas sutiles.

Cada quien es diferente, cada quien tiene a su quien.
Cada quien siente como quiere,
y tiene su forma de responder.

Hay almas pasivas que esperan al amor y otras aventureras que van en busca de él.
Pero, en fin, es la forma de ser de cada uno lo que nos hace ser quienes somos. Lo que nos hace sentir como sentimos. Lo que nos hace ver como vemos. Lo que nos hace amar como amamos.

No podemos elegir de quién enamorarnos. Aunque sea buena o mala persona a la vista de los demás ese quién. Aún así se ama. Aún así se quiere.

Dicen que los opuestos se atraen, pero siempre en el opuesto hay algo que es igual.
Lo salvaje.
Lo dulce.
Lo sutil o tierno.
Lo agresivo o necio.
Así como en el yin hay yang, como en el bien hay mal y viceversa.
En el opuesto va a haber algo que tú tienes, como algo de él en ti.
Tal vez en una mínima cantidad, pero lo hay.
Sí que lo hay.


Conclusión: parece que desde pequeña jamás fui hecha para escribir en formato de ensayo, sólo obtendría cosas insípidas.

Gracias por leer.

jueves, 27 de octubre de 2011

Hoy es un buen día.

Es 27 de octubre.

Sería mentir si digo que no he esperado esta fecha por un largo tiempo. También sería mentir si digo que no preparé algunas cosas para este día. Y sería mucho más triste tener que cancelar tantos planes, olvidar las ganas de hacer de este día algo maravilloso. Y aunque ya no esté de la manera en que hace unos días estaba para ti, puedo estar de una mejor manera. O al menos eso intentaré.

Aún si no me tienes a tu lado para darte un abrazo, decirte en persona lo mucho que te quiero, es inevitable dejar de pensar en ti, mucho más en este día.

Primero, debo decir que te extraño. Deseo fuertemente tenerte de frente para poder mirarte con nuevos ojos, abrazarte muy cerca, besar tu mejilla, sentirte distinto y amarte mejor.

No te diré que cumplir tus dieciocho años, tener la mayoría de edad, es como despertar al día siguiente y sentirte completamente diferente, cambiado y más grande. En realidad no se siente casi nada, salvo que tú quieras sentirlo así. Pero sí te diré que, al menos para la sociedad, es algo así como todo un rito y que si bien algunos pueden celebrar a lo grande, esperar regalos y presumir la credencial del IFE una vez que la obtienen (cosa que a mi parecer es bastante graciosa, que muy pocos salen bien en la foto y la tableta digital que registra la firma es un asco por lo que nunca sale bien a la primera), uno puede pasarlo de maravilla con unas cuantas personas que te signifiquen una muy buena compañía, donde sea que estés.

Estoy consciente de que no te veré en este día, sólo espero que me des un tiempo en alguno de tus días próximos para pasarlo contigo y disfrutarte un rato, celebrar por celebrar y por pasarlo bien a tu lado. Y bueno, hace ya unas semanas que no tengo el gusto de hacerlo.

No te canto las mañanitas porque seguro ya te las cantaron, y si ya te las cantaron, probablemente te las volverán a cantar. Mejor no te harto con la misma tonadita.

Pero déjame decirte que, eso sí, la bendita tarjetita que demuestra tu mayoría de edad te dejará conseguir alcohol sin complicación alguna, sin remordimientos. Y como ya estás para saberlo, ése es uno de los beneficios que se agradecen.

Muchas felicidades, Jesús.
Me gustaría estar contigo este día, pero sabes que te quiero mucho, desde aquí y desde donde sea.
Un abrazo, hipotéticamente el más fuerte y tierno que alguna vez te hayan dado.

Sólo espero que, aunque no esté yo ahí para compartir tu día, sea un día verdaderamente especial y que puedas recordarlo como algo mucho más que bueno.
Te amo. Feliz cumpleaños.

sábado, 22 de octubre de 2011

Stalkear mucho a una persona como método para que te deje de gustar.

El título de la entrada, pues...encontré esa frase en el TL de Twitter y creo que tiene muchísima razón -al menos aplicada a mi situación-.

La verdad es que podría decir que tengo mucho qué decir al respecto, pero por esta ocasión quizás me guarde las palabras. El tema es demasiado amargo como para prestarle importancia después de un fin de semana increíble, después de un jueves hermoso.

Sólo debo agradecer así a amigos tan buenos que en tan pocos meses han demostrado interés y cariño por mí, preocupación por mis problemas:

Gracias, M, por estar ahí para mí, recibirme en tu casa, salvarme del calor de la tarde y del sol, pensar en cómo secar mis lágrimas y lograrlo a través de compartirme uno de tus gustos personales. No tengo más palabras que puedan expresar lo mucho que te quiero.

Gracias, S, por dejarme estar en tu casa también, presentarme a tus amigos, alimentarme, dejarme dormir y siempre escucharme. Por dejarme entrar en tu mundo tan caótico y bello.

Gracias, C, porque aunque al principio no estaba muy segura, ahora sé que puedes ser alguien especial y de mucha ayuda en momentos de flaqueza. A tu manera tan directa, tan objetiva y analítica. Por tus consejos, tus abrazos, por caminar las calles de esta nueva ciudad conmigo.

Y gracias, H, V y D, por estar este domingo junto a mí. A ustedes que ya de hace años los conozco y continúan a mi lado.

Los quiero mucho.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Confieso que...

Puedo llegar a sentirme estúpida ideando formas de llamar tu atención.

A veces, cuando camino sola hacia el supermercado, actúo situaciones que me incluyen y hablo en voz alta diciendo simulaciones de diálogos de otras personas.

A veces mientras muero de ganas, mientras le extraño -cuando no le tengo cerca- beso el dedo pulgar de mi mano.

A veces, cuando me aburro me pongo a jugar con los huesitos de mi cadera y de pronto todo parece mejorar.

lunes, 17 de octubre de 2011

Tengo un deseo.

Deseo escribir una historia en la cual el personaje principal lleve por nombre "Ausencia".

Es todo.

lunes, 27 de junio de 2011

Sin título ni nombre.

Radiohead, una caja de chocolates a medio comer, una esquina, un sofá, papeles, un bolígrafo, el silencio y una chica.

domingo, 10 de octubre de 2010

Mi nombre.

Hola, mi nombre es Aurora Marisela "Anticipación Ante Todo" Dudosa Incongruente Complicada Pecadora Amargada Difusa Desfragmentada Hipersensible Aguafiestas Reyes Vivero.

lunes, 27 de septiembre de 2010

Wasting time with no waste.

Making plans, layed down over the bed with almost lights out but a lighted candle. Thinking about the things I could do, the places I could go, and the friends I could be with at those imaginary moments.
Having my iPod, playing music, and listening to it with my big black-orange-white headphones. Getting a playlist done with the songs I think we'd like to listen to while driving at the highway; sweet-light balads, singing along.
A video-camera recording everything we do and say, catching smiles, laughing, having fun. I really can feel the wind on my face, the speed.
Dreaming with a "winter love". Yes, a "winter love" would be ideal. To love, to be loved, to kiss, to breath.
And I'm feeling quite secure to consider a place for getting all these thoughts as reality: San Cristóbal de las Casas.
People on streets, the dynamics of the city, artists, tourists, strange faces, new sensations, new people, and a lot of adventures. What a place! And I'm thinking December too. Oh, that's it. Can smell the cold weather at a cottage, the wood's fragance, and the dew at the day's first hours. Why can not think about bonfires using the fireplace, eating sweet marshmallows? That'd be nice too.
All these stuff like a dream, best friends, lovers, places, feelings; that's what it is: A dream.

I'm dreaming out loud and it feels good.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Before my death.

Una lista de cosas que quiero hacer -algunas ya fueron hechas- antes de morir. (Supongo que con el tiempo la lista irá creciendo, al menos eso es lo que pretendo-.)

1) Hornear galletas con alguna amiga.
2) Ir al cine y ver una película sin compañía o amigos.
3) Tocar una melodía suave en el piano.
4) Ir a un Café y dedicar el tiempo a mí.
5) Encender una vela pequeña antes de dormir y esperar a que se extinga su luz para descansar.
6) Componer una canción.
7) Abrazar a alguien bajo la lluvia.
8) Sentarme en la orilla de una playa a ver el amanecer/atardecer.
9) Bailar hasta que me duelan los pies y no pueda más.
10) Sonreír a un extraño.
11) Besar sin usar los labios.
12) Hacer sonreír a un niño.
13) Abrazar a un extraño.
14) Publicar algún texto original con mi nombre.
15) Regalar una planta que haya plantado yo misma hasta crecer sana y bella.
16) Dejarme sorprender por las simplicidades.
17) Descubrir un instante mágico.
18) Hornear un pastel de cumpleaños.
19) Lograr que un sastre haga un vestido diseñado por mí y para mí.
20) Hacer un viaje con mis amigos a un lugar mágico.
21) Sentarme junto a una fogata.
22) Asar malvaviscos y comerlos -om nom nom-.
23) Hacer un twitcam-livestream-.
24) Usar la ropa de mi novio (en caso de tener uno).
25) Tomarme una foto usando un moño o listón de regalo, como si yo fuera el regalo.
26) Tener un Totoro.
27) Cocinar para mis amigos.
28) Cantar frente a muchas personas y no morir en el intento.
29) Conseguir un lente de 50 mm.
30) Tener unos lentes como los de Lennon/Alucard/Osbourne/etc.
31) Sentir miedo.
32) Hacer algo valiente.
33) Escapar de casa (y volver).
34) Tener filtros bokeh con formas bonitas como la TriForce, Navi, estrellitas, los símbolos de los emblemas de los niños elegidos y demás niñerías.
35) Ir a la playa con amigos/conocidos.
36) Enviar una carta a alguien en otro estado.
37) Enviar una carta a alguien en otro continente.
38) Tener mi propio sello para lacrar.
39) Sentarme en algún Café y leer un buen libro.
40) Ser intervenida por algún extraño, charlar y partir del lugar sin decir nombres, mas agradecer la compañía y lo ameno del momento.
41) Ser abordada por algún oficial de policía que me pida mi identificación (esté o no haciendo algo "malo").
42) Hacer un amigo en alguna biblioteca.
43) Tener una musaraña.
44) Ser madre.
45) Trabajar.
46) Cantar a dueto Baby, It's Cold Outside.
47) Grabar un CD con canciones cantadas por mí.
48) Conocerlo a él y amarlo aún en la distancia.

domingo, 2 de agosto de 2009

Un nuevo camino con destino incierto.

¿Cuál es el fin de escribir un blog?
Creo que cada uno tiene una respuesta para esa pregunta muy a su punto de vista.

En mi caso, hace tiempo creé este blog porque se me hizo algo interesante y nuevo para mí. Veía que ciertas personas que conozco, y que no conozco también, contaban con blogs en los que escriben cualquier cosa que se les venga a la mente y que es de su interés. Quizá algunos otros pretenden encontrar personas con ideas y gustos parecidos o semejantes a las de ellos.
Resulta ser que en este mundo hay tantas personas con tantas ideas diferentes que muchas de ellas suelen coincidir en cierto punto. Y es así como se hacen las similitudes y las opiniones compartidas.

No estoy exactamente segura de lo que intento encontrar o descubrir al escribir un blog.
Puedo decir que me gusta el simple hecho de escribir y ya. Escribir cualquier cosa: un ensayo, un cuento, una carta, documento, tareas, notas, en prosa o en verso. En general, me gustan las palabras y esa es una de las razones por las que me gustaría ser escritora en un futuro. Puede que no como una profesión fija y de tiempo completo, pero, si soy capaz de hacerlo por un momento en mi vida sé que podré satisfacer ese deseo de expresarme.
El poder de la palabra es infinito como la voluntad de uno mismo y las palabras nos permiten expresarnos. Expresar lo que sentimos, lo que queremos, lo que nos parece y lo que no. Las palabras forman oraciones, las oraciones forman párrafos, los párrafos crean ideas grandes y bellas. Tan grandes como una novela y tan hermosas como un cuento o un poema.
Realmente me gustaría escribir algo como una novela. Algo que agrade a los demás y que venga de mi. De mis ideas, de mis palabras.

Como he dicho, hace tiempo ya que había creado este blog. El hecho es que no tenía ninguna entrada porque estaba buscando un tema específico e interesante del cual yo pudiese escribir. Probablemente en esa razón había un poco de miedo escondido. Miedo a comenzar algo nuevo. Miedo a que aquello que yo escribiese no fuese del gusto de otros, que no fuera del todo interesante. Temerosa de no ser capaz de expresarme a través de aquella herramienta tan poderosa que me fascina tanto.
Ahora me doy cuenta que aquellas preocupaciones no son lo importante. De tantas personas en el mundo con tantas ideas, debe haber alguien que comparta por lo menos una palabra de lo que escribo. Tan siquiera esa coma que hace una breve pausa o el punto al final de la oración.
Si hay un lugar dónde comenzar, es éste. Si pretendo expresar lo que pienso, pensaré con libertad. Si las ideas que fluyen en mi cabeza están un poco revueltas, me tomaré mi tiempo para acomodarlas poco a poco y cada una tendrá su lugar. Si existen sentimientos que no comprendo, los tomaré de mi pecho para plasmarlos en palabras y así leer cada uno hasta encontrarles sentido. Si lo que quiero es recordar, escribiré mi día a día. Si lo que quiero es escribir, éso es lo que haré.